Joint by Joint · 24/10/2026 · 7 min de lectura
El modelo Joint by Joint (I): el pie como base de estabilidad y el concepto del «Foot Core»
Por el equipo de RehabMG

En fisioterapia y entrenamiento deportivo solemos buscar el origen de una molestia en la zona exacta donde duele. Sin embargo, el cuerpo funciona como una cadena cinética interconectada. Según el modelo Joint by Joint, popularizado por Gray Cook y Mike Boyle, cada articulación alterna una función prioritaria de movilidad o de estabilidad.
Cuando una articulación pierde su capacidad principal, la adyacente se ve obligada a compensar, aumentando el riesgo de lesión por sobreuso o mala distribución de cargas. El punto de partida de toda la cadena es el complejo del pie, cuya función prioritaria es la estabilidad.
El «Foot Core»: el ancla del sistema musculoesquelético
Tradicionalmente se ha visto el pie como una estructura pasiva de amortiguación. La investigación biomecánica moderna ha redefinido este concepto con el paradigma del Foot Core System: igual que el core lumbopélvico, el pie cuenta con tres subsistemas que trabajan en sinergia para estabilizar el arco longitudinal medial.
- Subsistema pasivo: huesos y ligamentos.
- Subsistema activo: musculatura intrínseca (abductor del dedo gordo, flexor corto de los dedos, cuadrado plantar) y extrínseca.
- Subsistema neural: mecanorreceptores plantares que informan sobre presiones y posición en cada fase del apoyo.
¿Qué ocurre cuando el pie pierde estabilidad?
Cuando la musculatura intrínseca se fatiga o no tiene fuerza suficiente para controlar la deformación del arco bajo carga, el pie tiende a una pronación excesiva o prolongada, lo que puede desencadenar compensaciones en cascada:
- Rotación externa de la tibia.
- Valgo dinámico de rodilla, con más estrés sobre la articulación femororrotuliana y los ligamentos.
- Mayor exigencia al glúteo medio para controlar la pelvis en apoyo monopodal.

Por eso, un déficit de estabilidad en el pie puede estar detrás de un dolor de rodilla o cadera recurrente al correr o saltar, y no solo de molestias locales como la fascitis plantar.
Cómo entrenar la estabilidad del pie
El abordaje no consiste solo en añadir un soporte pasivo como una plantilla, sino en recuperar la función activa del pie:
- Short foot exercise (pie corto): acercar la cabeza de los metatarsianos al talón elevando el arco, sin encoger los dedos en garra.
- Estímulo propioceptivo descalzo: apoyo monopodal en superficies estables y, después, semiinestables.
- Integración en gestos globales: mantener el trípode del pie (primer metatarsiano, quinto metatarsiano y talón) en sentadillas, zancadas, saltos y caídas.
En RehabMG valoramos la cadena completa para encontrar el origen de tu molestia y diseñar un programa de ejercicio adaptado a ti. La próxima semana subimos un eslabón: el tobillo y su necesidad de movilidad.
Bibliografía
- McKeon PO, Hertel J, Bramble D, Davis I. The foot core system: a new paradigm for understanding intrinsic foot muscle function. Br J Sports Med. 2015;49(5):290. DOI: 10.1136/bjsports-2013-092690
- Kelly LA, Cresswell AG, Racinais S, Whiteley R, Lichtwark G. Intrinsic foot muscles have the capacity to control deformation of the longitudinal arch. J R Soc Interface. 2014;11(93):20131188. DOI: 10.1098/rsif.2013.1188
- Tourillon R, Gojanovic B, Fourchet F. How to evaluate and improve foot strength in athletes: an update. Front Sports Act Living. 2019;1:46. DOI: 10.3389/fspor.2019.00046
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